El Conflicto de los Conflictos

>> viernes, 29 de agosto de 2008

Debo afirmar que el Informe Final de la CVR fue el documento que definió en cierta medida mi vida. La lectura del Hatun Willakuy fue para mí un ejercicio catarquico sobre lo que yo hasta eso momento no terminaba de comprender sobre este país. Cómo entender la guerra que enfrento a tres gobiernos con el grupo genocida más sanguinario que conoció el Perú. Cómo a través de un discurso exaltado con reivindicaciones sociales se conseguía el apoyo de la población para continuar la lucha armada que desangraría el país.

Cabe preguntarse ¿Por qué de esta violencia?, quién lo haga no sabe donde esta parado. ¿Habrá que repetir otra vez aquellas palabras por si la primera vez no se escucho bien? Exclusión, pobreza y racismo no son simplemente palabras de un discurso mal llamado “caviar” son las bases de la guerra civil que más vidas les quito a los peruanos.

Por ello, plantear objeciones al informe final de la CVR así como así, debe dejar de ser una practica sistemática que se de sin ni siquiera haberlo leído o discutido. Estimada clase política, altos mandos de las Fuerzas Armada esta bien si quieren vilipendiar el informe, pero uno no debe simplemente leer los resúmenes que preparan las secretarias o practicantes, no, debemos tomarnos el trabajo de conocer a fondo lo que dijo la CVR y analizar críticamente lo que callo.

Sin duda, el Informe Final no es sagrado, sobre todo cuando soy conciente que incluso entre sus propios redactores hubo muchas discusiones antes del documento final. Más aún, ni que decir sobre lo que piensan muchas personas en Ayacucho, el pueblo más golpeado por la vorágine senderista y militar. Allí el informe se toma con escepticismo, lo cual resulta evidente ahora que se están descubriendo últimamente las fosas donde fueron enterrados decenas de campesinos ejecutados extraoficialmente por miembros del ejército. “El Informe Final fue muy condescendiente con las FF.AA.”- me comentaba un miembro de ANFASEP cuando estuve en Ayacucho. La gente no lee cree al informe, sienten que se acobardaron frente a los militares, sentenció.

Ya nadie quiere hablar de los muertos que nunca aparecerán, de las personas que no llegaron a ser enterradas, de las ejecuciones extrajudiciales, de los crímenes senderistas, de lo terrible de la dictadura. Solamente si nos pusiéramos a recordar cuantos jóvenes peruanos perdieron sus vidas en tamaña guerra fraticida que destruyó el prestigio de la izquierda y desencadeno la intervención de las universidades públicas por muchos años, tendríamos una pequeña idea de todo lo que el país perdió en aquellos días.

Recordemos también que nunca antes un movimiento fue tan sanguinario y quizás allí encontremos la respuesta para la postura alpinchista juvenil cuando se trata de los problemas del país y la realidad política nacional, cuantos universitarios terminaron sus días en algún enfrentamiento con la policía o el ejercito, cuantos no regresaron a sus casas luego de una redada en la universidad, en fin, duele mucho recordar las generaciones perdidas que se llevo la violencia política.

El Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación no es sólo un documento elaborado para castigar a los culpables, es el testimonio sobre lo que fuimos y ya no debemos volver a ser. Debe ser el documento que nos ponga a discutir sobre como nuestras taras sociales y la falta de Estado en las zonas más pobres del país se conjugaron para dar origen al movimiento genocida más sanguinario de la historia del Perú.
...

PD.- Estimados Fujimoristas, “Reconciliación”, con eso les digo todo.


3 comentarios:

Naty 7 de septiembre de 2008, 23:02  

ERICK TE FELICITO TIENES UN BLOG MUY INTERESANTE, PUESTO QUE ABORDAS UN TEMA MUY POCO TRATADO, PERO A LA VEZ MUY RELEVANTE DENTRO DE NUESTRA SOCIEDAD... NUEVAMENTE AGRADEZCO LA LABOR QUE REALIZAS PARA MANTENRNOS INFORMADOS RESPECTO ALOS TEMAS DE COYUNTURA...

EXITOS

Raúl de Usvult 2 de octubre de 2008, 10:04  

Los trágicos acontecimientos perpetrados por el grupo genocida más sanguinario que conoció el Perú no fueron parte de una guerra civil, fueron actos de terrorismo.

La CVR en su afán pacificador y unionista ha colocado el tema patriótico en un lugar poco importante y eso de la defensa de las Fuerzas Armadas es algo nebuloso.

En algún lugar del informe se perdió la brújula, y esto es una verdadera pena, no soy de los que menosprecian ese trabajo, tampoco de los que lo exaltan, lo cierto es que -tal como se afirma en este artículo- puso al descubierto (una vez más) la exclusión, pobreza y racismo con los cuales convivimos desde épocas coloniales ¿Y?, nadie se interesa por resolver estos problemas, una verdadera pena.

Estoy convencido que el Estado es débil, lo fue en aquella época -debieron exterminar a todos los terroristas, a todos- y lo es ahora, hace falta mayor energía y un plan nacional para reformar este Estado tan apático e indiferente, pero con la clase política que ostentamos, con todos aquellos cuerpos adiposos repletos de colesterol ¿A dónde vamos a llegar?, ¿Tal vez a un terrorismo de derecha? ¿Renacerá SL con mayor vigor? no me sorprendería ni lo uno ni lo otro.

Raúl De Usvult

Erick 2 de octubre de 2008, 22:38  

Raúl, no hay razón que justifique responder a la violencia con más violencia, ya esta demostrado - eso lo sabemos los peruanos por historia - que eso sólo trae terror, destrucción y más resentimiento social de lo que el país merece independientemente de la clase política que con suerte elige cada 5 años. Estoy de acuerdo contigo que la actual clase política no la ve... pero ello tampoco significa que por ello podemos menospreciar el proyecto de sistema democratico que ellos representan. Más aún, considero que es importante debatir el Informe Final (que nos propone un modelo más justo de sociedad) de la CVR, leer sus conclusiones y no dejarnos llevar por escandaletes políticos Finalmemte, gracias por darte una vuelta por este apunte sobre conflictos.

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