Sobre el Paro Agrario, un conflicto que va avanzando

>> jueves, 15 de enero de 2009

El Paro Agrario no es una broma de la Junta Nacional de Usuarios de Distritos de Riego del Perú (JNUDRP). La misma fue prevista hace varios meses por los agricultores en caso el Gobierno no prestará atención a sus reclamos. Hace casi un año (Febrero, 2008), el mismo gremio paralizo gran parte del país con una huelga nacional, la que puso "nuevamente" en entre dicho la capacidad del gobierno para evitar conflictos a través de acuerdos democraticos.

Para los agricultores el valor económico de los recursos hídricos es un tema sumamente sensible (el anterior paro ya lo demostró), tanto así que no haber concertado la promulgación de los decretos 1081 y 1083 ha sido (siempre y cuando el paro tenga exito) la partida de defunción de los mismos (decretos 1015 y 1077 again). La JNUDRP esparaba que el Gobierno no reglamentará el 1081 o en todo caso lo hiciera corrigiendo lo que a su parecer era totalmente adverso a su intereses; sin embargo, el gobierno persistiendo en su visión "anti hortelanista" publicó el D.S. N° 021–2008–AG, reglamentando la norma y dejando atrás una posibilidad de consensuar una salida al conflicto.

Pero, ¿Cúal es el problema central de este conflicto social relativo al aprovechamiento de los recursos hídricos? Creo que es evidente que los agrarios consideran sumamente plausible que la privatización del servicio de agua incrementará el precio que pagan por este. La norma no privatiza el agua de por sí, primero porque constitucionalmente no se puede, el agua al ser un recurso natural es patrimonio de la Nación, es decir el Estado en representación de todos lo único que pude hacer es entregar derechos sobre la misma, en este caso a través de licencias que permitan al sector privado invertir en infraestructura (u otros rubros) con la finalidad de mejorar los servicios y recibir un justo pago por ello.

¿Esto es privatizar? Evidentemente que no; pero que se le parece, se le parece.

Por otra parte, cuando lei los decretos legislativos en cuestión, me dio la impresión que el espiritu de la norma tiene un fuerte compromiso con renovar la actitud estatal frente a los recursos hídricos, lamentablemente para los directamente involucrados en la aplicación de la norma, no solamente sucede todo lo contrario, sino que la consideran violatoria de sus derecho e incluso inconstitucional. En todo caso - considero, como nunca, que debería darse el beneficio de la duda esperar al Gobierno y ver como evolucionan las decisiones que toma la Autoridad Nacional del Agua, ente rector del Sistema Nacional de Recursos Hídricos, principal responsable de sentarse a la mesa a resolver este conflicto con la junta de regantes, frente a las exigencias de la junta de usuarios. Lamentablemente el Gobierno aún no le da la debida importancia al futuro paro agrario.

Finalmente un punto sumamente delicado dentro del debate es la posibilidad que tiene la Autoridad Nacional de Agua de delegar o autorizar el ejercicio de sus funciones a personas naturales o jurídicas de los sectores público o privado para la ejecución de labores y proyectos que le compete por Ley. Para la JNUDRP ello es - sin lugar a discusión - una puerta abierta a la privatización de la gestión del agua, la sólo encarecería más el recurso, perjudicando la cadena de producción agraria por los nuevos costos.


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2 comentarios:

Pepe Bacigalupo 15 de enero de 2009, 9:53  

El tema hídrico, visto como un insumo necesario para la producciónn agricola es siempre delicado. En primer lugar hay que tener en cuenta la escacez cada vez mayor del recurso. Creo que no existe persona que niegue que cada vez conseguir o aaceder al recurso como hace unas décadas atras es es cada vez más dificil. En este sentido el precio del agua tiene que reflejar su escacez, cosa que muchos especialistas mencionan no está ocurriendo. Cómo el precio es inferior al adecuado se está sobreexplotando el bien y por lo tanto atentando contra su sostenibilidad a futuro. Desde esta visión, asi exista o no concesiones, el precio debería subir.

Creo que el gran problema de fondo no es el agua per se, sino la posible desaparición del sector agricola como lo conocemos hoy en día. El TLC definitivamente golpeará duro a este sector por la desigual competencia que tendremos contra los billonarios subsidios americanos. Es así que el baticinio hortelanesco de AGP acerca del minifundio pueda cumplirse. Como el precio de los bienes agricolas aumentaría ante una subida del precio del agua entonces importarlos se haría más barato. Hay que tener muy en cuenta eso.

No propongo soluciones, solo menciono algunos puntos a tener en cuenta.

Erick 15 de enero de 2009, 14:02  

Pepe;
La verdad es que el tema hídrico es todo un embrollo sobre todo porque tenemos una ley de aguas de la época de la reforma agraria. Sobre el costo del agua tienes toda la razón debería pagarse algo más para que el Estado (ojo no los privados) invierta en mejorar el servicio y tratar los pasivos que hídricos que sean urgentes para aumentar el volumen de agua consumible. Y weno para las soluciones ojala nos quede tiempo.

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