Teorías para entender los conflictos sociales - I

>> sábado, 9 de mayo de 2009


¡Ojo¡
Esta es una interpretación elaborada por alguien venido desde el mundo jurídico sobre propuestas teóricas en las cuales ni los mismos científicos sociales se han puesto de acuerdo.

En todo caso, no puedo dejar de agradecer a Carlos Meléndez por promover estas ideas que más allá del debate que puean suscitar en los fueros de las ciencias sociales nos permite a los no iniciados en esos temas comprender y enfrentar con una perspectiva más amplia los diversos énfoques que confluyen en un proceso de conflictividad social.


a) La teoría de la privación relativa

La teoría de la privación relativa ha sido tomada de las ideas de Ted Robert Gurr, quien sostiene que:

La relación percibida entre privación (entiéndase privación de bienes y derechos) y el concepto de la teoría frustración-cólera-agresión otorga un fundamento para una definición más general de la magnitud de la violencia y más precisión en la especificación de que comprende. La proposición básica sobre la relación frustración-agresión es que a más grande la frustración, más grande la cantidad de agresión en contra de la fuente de la frustración. (Gurr 1970: 9)

Siguiendo a Gurr, Meléndez sostiene que las condiciones que determinan los comportamientos extremos se encuentran enmarcados en cambios estructurales que producen comportamientos psicológicos disruptivos, un aislamiento social que genera alienación y ansiedad, y las inconsistencias de status que provocan disonancias cognitivas conformándose el núcleo de la acción violenta (2008).
La variabilidad de las determinantes señaladas se encuentran en relación con las expectativas y capacidades de los sujeto. Así, la propuesta teórica sostiene que la distancia, entre las mismas (brecha) marca el nivel de frustración del colectivo. Por ejemplo, ante las expectativas generadas en un contexto determinado como puede ser el «proceso de descentralización» se abre una enorme brecha frente a la poca o nula capacidad de los gobiernos regionales y locales para implementar y cumplir las nuevas funciones delegadas lo que coincide además con la pobre ejecución de sus presupuestos; un caso similar se repite ante las expectativas derivadas del canon minero energético que colisiona con la incapacidad – nuevamente – de los gobiernos regionales y locales para gestionar proyectos de inversión pública ocasionando una enorme frustración en la población que conoce de la existencia de ingresos pero no percibe mejores a costa de el. Más aún, un punto importante que se desprende de esta teoría es la necesidad que tiene el colectivo de determinar la fuente de la frustración, el denominado “culpable” que se será objeto de la acción colectiva; por otra parte, existen ocasiones en que reconocer al o los responsables no sea sencillo, en todo caso la aplicación de esta noción esta en función a la complejidad del hecho a analizar.

Pd.- Aclaro - pues Carlos siempre esta en ojo de la tormenta - que es mi interpretación de lo que explica Meléndez en un curso sobre conflictos sociales en el CCPUCP.
Pd. 2.- La biblio viene al final, con el post V.

2 comentarios:

Jorobado 14 de mayo de 2009, 0:38  

Qué gusto ver tus apuntes de la clase del año pasado convertidos en post. Ojo está buena la teoría, pero no dejes de aplicarla. Es la mejor manera de avanzar.

Erick García 14 de mayo de 2009, 0:41  

Carlos, weno te contaré que estoy intentando aplicarlos en mi tesis, contextualizando los conflictos sociales mineros se llama el capítulo. Un abrazo.

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