Desorden, conflictos y gobernabilidad: El camino hacia el 2011

>> martes, 18 de agosto de 2009

La renuncia del Viceministro de Orden Interno no se veía venir, si bien podría considerarse como un grave error señalar en la acta de solución que no habría de denunciarse a los dirigentes comunales de Paucartambo, en realidad este acuerdo podía justificarse por el contexto y las condiciones exigidas para zanjar el conflicto. Ello demuestra que aquí el problema es una falta de dirección.

¡Vaya y resuelva este conflicto como sea! - Es la nueva consigna del Ejecutivo de cara a los conflictos sociales; sin embargo, sería la falta de criterios respecto a que puede cederse y que no lo que estaría jugándole una mala pasada al gobierno minando el tan mentado principio de autoridad que tanto le gusta resguardar.

Por otra parte, restringir mediante acta el poder punitivo del Estado representa para los líderes del gobierno una claudicación a esta fuente de "soberanía" que el Gobierno no esta dispuesto a tolerar, lo cual es no deja de ser muy bueno; sin embargo, en un contexto de conflictividad social todas aquellas categorías que pudimos aprender sobre Teoría del Estado no son efectivas, simplemente no sirven; por lo tanto, aquellos espacios que permitan soluciones deben empezar a esbozarse desde mucho antes que explote la protesta.

Avanzando un poco en la idea que señale en otro post, para que el Estado pueda dejarle en claro a la población que se negocia y que no requiere instancias intermedias con legitimidad y eso no se consigue enviando comitivas que después serán dejadas sin piso ante la puesta en práctica de una orden mal pensada. El Viceministro de Orden Interno fue el gran sacrificado y al final al Gobierno le salió barata la solución de un conflicto que pudo prevenirse si las partes hubieran dialogado con mayor amplitud de criterio. Ahora mucha gente especula que este será el modus operandi de todos los protestantes de aquí en adelante y no se percatan que siempre ha sido así, sólo que algunos tienen éxito y otros no, quizás lo más resaltante (sobre todo después de Bagua) es que ahora no solamente deben enfrentar un Gobierno que mantiene las mismas ineficiencias de cara a los conflictos, sino que además se muestra cauteloso (quizás en exceso) a las consecuencias sociales que conlleve la represión de la protesta.

El mensaje es claro: «La mira son las elecciones del 2011 y el nivel de convulsión social que se pueda capitalizar».

0 comentarios:

  © Blogger templates Romantico by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP